Tu cuerpo es el lugar perfecto, para que yo sepa lo que quiero hacer. Como noches de magias, como noches de sal... las verdaderas son tan irreales, como la realidad. Aquel tesoro con dueño, hoy es mi perdición, bajo la misma luna me duermo y despierto al mismo sol. A la noche la hicieron los sabios, al día los que querían saber, la cama es el lugar perfecto para que me expliques lo que paso ayer.