Cuando me tumbaba contigo podría haberme quedado ahí para siempre,
cerrar los ojos, sentirte aquí para siempre,tu y yo juntos, nada podría ser mejor.

Pero hay una parte de ti que nunca conocí, nunca conocí, todas las cosas que dijiste
nunca fueron ciertas, nunca fueron ciertas,y los juegos a los que jugaste,
siempre los ganaste, siempre los ganaste.

Pero prendí fuego a la lluvia,y la vi caer, mientras tocaba tu cara,ardió mientras yo lloraba,
porque la escuché gritando tu nombre, gritando tu nombre.
Prendí fuego a la lluvia, y nos lancé a las llamas,entonces sentí algo morir,
porque sabía que sería la última vez. la última vez.